El sandblast se ha utilizado desde hace mucho tiempo como un abrasivo fundamental para preparar superficies que necesitan ser pintadas o revestidas. Como ya hemos visto, se utiliza aire comprimido para impulsar partículas que “pelan” la superficie, pero ¿cómo debe usarse?

Primero debe diagnosticarse el espacio que va a ser trabajado. Es importante conocer el ambiente que rodea el lugar o qué tanta limpieza necesita para que el revestimiento tenga una aplicación adecuada. Además, es básico hacer un análisis de los riesgos de trabajo, lo cual permitirá atacar el trabajo de forma segura y profesional.

La elección de herramientas adecuadas también es algo a tomar en cuenta, ya sea por el tamaño requerido o la elección de componentes y accesorios. Esto asegurará que el operador tiene todo lo que necesita para realizar la abrasión.

Por último, debe utilizarse una línea de aire de dimensiones adecuadas porque es un factor decisivo para obtener el mejor rendimiento del compresor y el sandblasteo. Recuerda que el diámetro interno de la manguera debe ser, como mínimo, cuatro veces el diámetro del orificio de la boquilla.

Estos son los lineamientos generales que debes tener en mente al momento de realizar una abrasión con arena. No olvides que debe ser realizado por profesionales que tengan el equipo adecuado y la experiencia necesaria para entregarte un trabajo de primera, así que no dudes en llamarnos.